Entrevista a Art Pazuzu Borrasca en ComicSquare

Artistas en ComicSquare: Art Pazuzu Borrasca

Art Pazuzu Borrasca o Pazuzu Borrasca a secas -sobrenombre artístico del polifacético Juan Borrasca-, y Eric Benditkis (también conocido como Marcos Idalgo) son el equipo creativo de autores detrás de un maravilloso libro, La máquina del viento. Una obra polifacética que, por momentos, casi parece más una singladura por mares ignotos, ora tormentosos, ora calmos, pero siempre intrigantes y misteriosos, a bordo de una barca con los remos siempre bien cogidos por sus dos creadores. Eric hizo la parte primera del guión y Art Pazuzu se encargó de los dibujos, para, en un segundo momento, concentrarse en el guión el hasta entonces dibujante. Entusiasmado a esas alturas, y teniendo ciertamente una copiosa cantidad de textos y arte gráfico entre sus manos, Art Pazuzu empezó entonces a fantasear con nuevas aportaciones de contenidos y estrategias a cual más innovadora (creación de lenguas y culturas totalmente nuevas, introducción de partituras musicales de su propia invención, etc.), conformando un total de unas doscientas páginas. Una obra única a caballo entre el género épico fantástico, la ciencia-ficción y el ciberpunk más oscuro, la cual -tras algunos leves retoques de última hora- verá la luz en breve. Además, con prólogo -merecidamente- del gran Gabriel Juárez, a quien cariñosamente define Pazuzu Borrasca como "un groso de la literatura latinoamericana.

Nuestro invitado de hoy en ComicSquare, Juan "Pazuzu" Borrasca, artista singular y prolífico como pocos, natural de Mercedes (Buenos Aires, Argentina, 13/05/1980), constituye una propuesta tan original como poderosa e innovadora en el mundo del cómic actual, argentino e internacional. Conozcámoslo ahora un poco más de cerca...

 

 

Una de las magníficas colaboraciones artísticas de Pazuzu y M. Idalgo

 

ComicSquare: Hola, Art Pazuzu Borrasca, bienvenido y gracias por concedernos esta etrevista. ¿Qué tal? Cuéntanos, ¿cómo surgió la idea de La máquina del viento?

Art Pazuzu Borrasca: Hola, ¿cómo estás? Verás, el título surgió hace mucho, a partir de una idea de Eric, aludiendo a mi apodo -y atacando en cierto modo a mi ego (risas)- para que comenzáramos este proyecto. El apodo viene de mi apellido Borrasca, que significa tempestad, y de mi forma de ser bastante libre, digamos, como el viento. Por otra parte, Pazuzu es un dios-demonio mesopotámico, señor del viento en las primeras religiones. La obra se ha ido viendo poco a poco bajo el nombre de Pazuzu en el fanzine New Ideas, y consiste en una historia futurista ideada por Eric, llevada a un cyberpunk crudo y ácido en algunos aspectos en las primeras partes del guión. En la segunda fase tomé yo mismo un guión que comencé en 2004 después de un sueño, en donde me metí a investigar culturas y religiones distintas, y filosofías y tácticas militares de distintos momentos de la Historia, aprovechando para dar golpes ocultos contra la política y las religiones, por que tanto en mi escritura como en mis dibujos dejo mensajes secretos. 

CSQ: Vuestra obra presenta una especie de dualidad misteriosa, y sorprende al mismo tiempo por la riqueza de su mundo y contenido, en donde están presentes por ejemplo partituras musicales de tu propio cuño, esa mágica estética ciberpunk, las culturas y lenguas que inventaste... Háblanos más sobre ello, por favor. Es muy interesante.

APB: Soy escritor, pintor, músico desde los tres años de edad, ilustrador conceptual, escultor, profesional de la salud en un hospital zonal de emergencias, y docente. Soy obsesivo con todos mis trabajos y suelo investigar hasta la última gota, y en este caso traté de explayarme al exponer todos esos conocimientos sin seguir algo establecido, transgrediendo sin darme cuenta la línea de lo conocido.

 

Una de las enigmáticas muestras del arte de Pazuzu Borrasca 

 

CSQ: ¿Quiénes y cómo son sus personajes?

APB: Mis personajes son muchos, pero para hablar claramente de uno principal, diré que se basan en seres futuristas, como ciborgs y aliens, y mitologicos, mezclando un Star Wars con un Señor de los Anillos, y éstos con la Biblia, el Corán, y religiones de distintas partes del mundo para crear una especie de testamento final de la ciencia ficción. Uso mucha filosofía también, budista, católica, hindú, y lo mezclo todo con las artes de tácticas de guerra de los imperios romano, napoleónico, etc. También creé lenguas imaginarias, estructuras, vegetación y animales, leyendo libros de historia y biología y mezclándolas con mi imaginación. Cada personaje principal fue tomado de perfiles psicológicos que he conocido a lo largo de mi vida, dándoles características únicas.

CSQ: Naciste sin duda con muchos talentos y a lo largo de tu vida los has ido desarrollando (ganaste tu primer premio de escritura con solo ocho años, y compusiste tu primera canción a los 5, fuiste becado de Bellas Artes con 13 años,…). Cuéntanos cómo nace y se forja un artista como tú. 

APB: Tuve una infancia complicada en las calles de Buenos Aires. No tuve muchas facilidades, la verdad; me quedé solo desde muy chico a cargo de mi hermano. La necesidad de la imaginación nació en mi para escapar de la realidad y de su crudeza, y desde chico tuve en claro que el conocimiento es la mejor arma en una jungla de cemento donde el cemento no está en las calles, sino en el corazón del prójimo... Mi pseudónimo nace de mi apellido y mi manera de ser... Soy viento...

CSQ: ¿Cómo es la relación con Eric Benditkis, os compenetráis bien? ¿Os dejáis libertad creativa el uno al otro, o seguís un método fijo y preestablecido? ¿Qué peso tiene la libertad y la metodología a la hora de trabajar juntos, en vuestros proyectos?

APB: Eric es un groso. Te da absoluta libertad para trabajar, tanto que me dejó tomar todo el proyecto y lo hiciera a mi modo. La metodología es la base de la creación pero, sin libertad, no vuela...

CSQ: ¿A qué autores consideras tus maestros?

APB: He leido a Nietzsche, Kafka, Borges, El Quijote, Martín Fierro, y podría seguir, pero no considero a ninguno mi maestro, aunque sí herramientas para abrir cabezas...

 

 

CSQ: Si te propusieran trabajar con uno de los "grandes" del cómic internacional (Quino, Moebius, Breccia, Brian Azzarello, Stan Lee,…) ¿con cuál te gustaría colaborar?

APB: Moebius y Breccia son grandes, pero Meriggi es un referente en mis inicios en el cómic. Tengo la suerte de haber chateado algunas palabras con él. Otros grandes son Ciruelo y Tom Kidd, gran ilustrador, que increíblemente para mi, ha elogiado mi trabajo. Frank Miller es también uno de mis preferidos.

CSQ: En calidad de artista y de padre, dinos ¿crees que es importante dejar algo de cara al futuro, un mensaje para las nuevas generaciones? ¿Cuál sería tu mensaje?

APB: El conocimiento es la única herencia que dejamos y la única herramienta de poder.

CSQ: ¿Cómo ves el panorama del arte y el cómic en general en Argentina?

APB: Hay muchos artistas increíbles, muy buen gusto, pero hay mucho ego y competición, es un ambiente que no muchos siguen...

CSQ: ¿Qué tal es tu relación con los lectores?

APB: Hasta ahora he tenido muy buenas críticas. ¡Toco madera, jajaja!

CSQ: Buenos Aires es famoso a nivel mundial por sus numerosas librerías (se dice que es una de las ciudades con mejores y mayor número de librerías del mundo), su cultura, su intelectualidad, la "París" de Sudamérica creo que es su sobrenombre. Háblanos de ella, acerca a nuestros lectores a tu ciudad.

APB: Buenos Aires está dividido en dos; la cultura es tan amplia como la diversidad de razas inmigrantes y autóctonas, como de climas. Hay mucha cultura intelectual, pero por desgracia al mismo tiempo hay muchos sectores sociales con carencias que, por ponerse a sobrevivir, no pueden detenerse a leer.

CSQ: Háblanos de tu tiempo de preso político y de tu huelga de hambre en el Gobierno de De la Rúa.

APB: Poco puedo decirte. Estuve un año secuestrado y torturado por ideología diferente, en un tiempo donde se suponía que ya no pasaba eso. La crisis, el hambre del pueblo, las mentiras, dieron paso a los famosos cacerolazos, acto que hacía el pueblo golpeando cacerolas vacías en protesta por el hambre, y que dio lugar al nacimiento de agrupaciones que luchaban por el pueblo. Esta indignación, el dolor de ver a tu gente sufrir por hambre mezclado con mis apenas veinte años de edad en aquella época, me metieron en un terreno que supone una parte oscura de mi vida.

 

 

Portada de la revista New Ideas nº. 23 en ComicSquare

 

CSQ: ¿Qué te ofrecen los medios de publicación digitales como nosotros, ComicSquare?

APB: Puedo llegar al mundo.

CSQ: Eres uno de los artistas veteranos de la revista New Ideas, y desde hace largo tiempo de nuestra web, ComicSquare (todo un honor y un orgullo). Cuéntanos cómo llegaste a New Ideas y a ComicSquare…

APB: Eric Benditkis posteó un día que necesitaba dibujantes, y ahí me presenté yo. Comenzamos una historia que no convencía a ninguno de los dos y borramos todo. Empezamos otra... Sobre Comicsquare, fue un amigo quien me lo recomendó, como una de las más importantes plataformas para conseguir cómics...

CSQ: ¿En qué otros proyectos artísticos y de publicación estás metido ahora, Pazuzu?

APB: Estoy con Gym City, una de zombies, también para New Ideas (la continuación de la historia a decir verdad); otra historia para el festival Buenos Aires Rojo Sangre, bajo el guión de Hernan Schamber, ganador de varios premios (espero terminarlo a tiempo, jajaja). Algunas historias para Frecuencia Sub-urbana bajo el cargo de Lucas Picarelli (¡un grande!) y pronto comenzaremos con Black Box, una nueva revista que creo que el 16 de mayo saldrá al publico.

CSQ: Tus dibujos, tus cómics, tu obra artística en general, despiden un aire inquietante, a veces solemne y oscuro, otras mágico y misterioso, siempre fascinante y a veces hasta conmovedor. ¿Cuánto hay de ti mismo, de tu propia personalidad y vivencias, volcado en tus obras?

APB: Para esa respuesta, te lo resumo en esto... TODO...

 

Diseño de personaje por Art Pazuzu Borrasca

CSQ: Ni qué decir tiene, viendo lo que haces, que la fantasía épica y la ciencia-ficción estilo ciberpunk son tu fuerte, dos de tus pasiones. ¿Me equivoco?

APB: La ciencia ficción, desde Verne a George Lucas o Spielberg, extendieron infinitamente mis horizontes...

CSQ: ¿Qué importancia tiene la documentación en tus cómics?

APB: La documentación es muy importante y necesaria para la exposición.

CSQ: Dinos un libro, una película, un cuadro y un cómic que hayan marcado tu vida.

La Ilíada, y El silencio de los corderos... el libro, no la peli.

CSQ: ¿Es tu mujer tu principal fuente de inspiración? El amor hacia ella parece impregnarlo todo por momentos.

APB: Mi mujer es la mayor fuente de inspiracion para cada una de mis obras. Ya sea música escritura, o pintura, ella fue siempre mi musa, y en cada obra escribo su nombre, Ana. Ella fue mi musa, mi mejor amiga, mi compañera de vida, recorrí el mundo con ella de joven con rastas, marionetas y hippismos, fuimos uno y nunca nos separamos. Me dio mis dos hijas, la luchamos codo a codo en cada momento, por doce años fuimos felices... Y antes de dormirse, le dije que me esperase, que es un tiempo nada más, que pronto vamos a volver a estar juntos. Me acarició el pelo, me dijo “te amo”, y se durmió. Hoy me mira desde la luna, porque ella me dijo que era la luna, y es la guía que me da fuerzas para seguir por mis hijas.

¿Sabes?, cuando nos casamos no teníamos plata para los anillos, así que nos tatuamos los nombres: yo el de ella y ella el mío. Nos dijeron que estábamos locos, que “¿y si se separan?”, y los dos dijimos lo mismo, “nunca vamos a separarnos”. Ahora su cuerpo no está, se durmió, porque estaba cansada de luchar contra el cáncer, pero su fuerza, su energía, está en los ojos de mis hijas y en mi, y nunca nos separaremos... Ella era una fuerza natural.

CSQ: ¿El arte nos libera? ¿Es una catarsis?

APB: El arte es lo que las palabras no pueden decir.

CSQ: Gracias mil, querido Pazuzu. Ha sido todo un placer.

APB: Gracias a vos, Juan.